¿Qué es un mediador/a digital?

Nuestro equipo de mediación son personas voluntarias de más de 65 años que tienen un papel protagonista dentro de La Compañía. Son el ejemplo de ciudadanía activa y colaborativa que queremos extender a los aragoneses y aragonesas.

Durante su proceso de formación, nuestro equipo de mediación recibirá herramientas para desarrollar habilidades con las que ayudarán a otras personas mayores a manejarse mejor en sus entornos digitales, con el objetivo de reducir la brecha digital y luchar contra la soledad.

Crearemos espacios para debatir y compartir experiencias y opiniones sobre la actualidad digital, que posteriormente difundiremos para generar conocimiento compartido. Las actividades contarán con un equipo dinamizador, encargada de dirigir las sesiones y recopilar las conclusiones.

Nuestras mediadores/as serán la parte más activa del proyecto. Obtendrán su certificado de competencias #CVOL que reconocerá su labor solidaria y podrán obtener el carnet de voluntariado del Gobierno de Aragón que les permitirá beneficiarse de ventajas y descuentos.

Nuestros mediadores

Maria Carmen Caballero Francés

Divertida, enérgica, siempre con ganas de aprender. De Mari Carmen destaca siempre su perseverancia y alegría. 

Maria Josefa Muniesa Cortés

Elocuente, nuestra mediadora tiene una vitalidad que contagia a todos los que le rodean, ¡y siempre va un paso más adelante!

Maria José Martín Barranco

Con grandes inquietudes para ir siempre un paso más, aprender es una actividad que está presente en su vida cotidiana. 

Miriam Espinosa

Siempre dispuesta a participar, le encanta colaborar y aprender todo lo que las nuevas tecnologías puede poner a su alcance. 

María Pilar Sisamón

Con una de las manos más veloces, desprende energía para aprender pero también para enseñar, ¡le encanta dominar el mundo de la tecnología!

Jose Ramón García de la Chica

¡Un poder de atención que hace que siempre que hable, tengas ganas de que te cuente muchas más cosas! 

Maria Dolores Cebollada Romea

Dicharachera como pocas, obediente y con muchas ganas de trabajar, ¡contagia su espíritu allá por donde pasa! 

Josefa Navarro Fleta

Una mujer que ha aprendido de manera autodidacta, valora la importancia de poder demostrar lo que se puede ir aprendiendo por una misma. 

Matilde Gayol Vinjoy

Una mujer generosa, con una capacidad de aprendizaje y de querer siempre saber siempre un poco más, ¡que nos contagiará a todos y a todas!

Manuel Garcia Arias

Avanzado con el manejo del móvil, pero siempre pensando que debería de saber más, porque piensa que aún no lo domina, ¡pero la verdad es que tiene un gran control!

Mª Fé Chamarro Zárate

Una persona con muchas inquietudes que quiere aprovechar al máximo todo lo que la tecnología pone a nuestro alcance. 

Maria Luisa Cortes Sanchez

¡Una persona con un espíritu de superación envidiable, no tiene reto al que le de pereza enfrentarse! 

Decálogo del Mediador/a digital

1.

Queremos fomentar la independencia digital de las personas mayores de 65 años, a través de acciones de formación, ofreciendo un apoyo flexible, a medida y asertivo.

2.

Favorecemos la autonomía de las personas mayores para que puedan decidir por sí mismas siendo conscientes en todo momento de lo que están realizando.

3.

Nos esforzamos por reducir la soledad y el aislamiento de las personas mayores fomentando actividades y relaciones que eviten la soledad no deseada.

4.

La escucha activa es fundamental: las opiniones y experiencias de los participantes en estos nuevos entornos digitales tienen mucho valor y no pueden ser obviadas de la conversación pública.

5.

Incentivamos el aprendizaje de habilidades y competencias que aporten confianza en sí mismos y en sus capacidades: repetimos, aprendemos y reforzamos.

6.

No podemos olvidarnos de la intimidad digital: las personas mayores deben sentirse cómodas en esta nueva realidad digital. 

7.

Daremos herramientas para superar el desafío tecnológico de forma solvente, planteando respuestas ante situaciones de riesgo.

8.

Entendemos las actividades de mediación como un espacio compartido entre la tecnología y el trato humano donde las pantallas no son 100% obligatorias.

9.

Debemos respetar los valores, experiencias y capacidades de cada participante, con empatía y en igualdad.

10.

Ante un conflicto o un problema, nos comunicamos y buscamos en grupo alternativas y soluciones.